La tonada de la tarde es un tanto extraña, sucede cuando uno no se la espera y te deja con los nervios de punta. Retumba melodiosa por mi habitación, y me recorre el cuerpo cuando llegas. La tonada de la tarde, con el paso de las horas se va volviendo nocturna y calida. Tu llegada lo pone todo contrario, opuesto. Para ser franco es complicado esto de sentir algo acá adentro, es que no me creerías, se que no...Pero tienes que entender que hay momentos en los que hay que bailar acompañado, en los que la tonada no sigue sonando cuando se esta solo.
Jajaja esa canción suena en mi cabeza y se ríe afanosamente de mi, muchas canciones han hecho trizas mi cabeza, otras mi corazón lo llenaron y después se han preocupado de vaciarlo hasta la ultima gota. Pero esta canción en particular me llevaba al cielo y ahora me quiere bajar de sopetón.
Es que un réquiem es el manjar mas dulce que un humano puede escuchar, aunque la muerte te quiere llevar, aun asi el réquiem te da ese ultimo éxtasis, uno inexplicable, solo les puedo contar que mi réquiem finaliza hoy y este escrito es mi ultimo legado añorado en aquel sillón, en aquella tarde, donde esa tonada comenzó.
